Un Gran Monte
El blog personal de Un Gran Monte

-RESPUESTA A QUIEN DUDA O NIEGA Y DICE QUE EL MAL Y EL BIEN NO EXISTEN Y TAN SOLO SON UN CONCEPTO HUMANO-

A 22 de julio de 2013.

Respuesta a quien duda o niega y dice que el bien y el mal, no existen y tan solo son un concepto humano:

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Bueno. Ya. Ya. Bien y amén.

La verdad, es que para vosotros la verdad también es un una gran mentira y un concepto humano más. Y si todo son conceptos humanos, ¿Qué cosas existían ya en todo el universo conocido y sin conocer, que no fueran conceptos humanos? ¡Porque parece que para vosotros, el mundo no existía mientras no existieron los seres humanos y sus conceptos!

 

¡El bien y el mal existen, y existieron ya mucho antes de que el ser humano fuese creado o existiese! Porque el bien y el mal son unas fuerzas naturales que están en todo cuanto existe, en toda materia, en todo ser, etc. Y estas fuerzas naturales son el motor que fuerza a todo cuanto existe a evolucionar y perfeccionarse eternamente. Estas fuerzas naturales del bien y del mal, positivo o negativo, más o menos, equilibrio y desequilibrio, orden y desorden, conformidad, armonía y caos, etc., son las fuerzas que están en todo cuanto existe y son los que eternamente se compensan y equilibran, desordenan y ordenan, se armonizan y desarmonizan, etc., para así tener siempre y necesariamente y forzosamente, unos imperiosos motivos y necesidades de estar compensándose y obligándose continuamente a evolucionar y perfeccionarse, para siempre de manera impulsivamente natural, tratar de igualar la balanza del orden, arreglo natural, armonía, paz, guerra, justicia, injusticia, etc., universales. Y que por supuesto esto nunca se conseguirá, porque así la evolución y búsqueda eterna de la perfección nunca tendrá fin.

 

Pero, ¿Con todos los adelantos científicos que existen hoy en día, al estudiar simplemente la materia acaso no se puede observar ya de una manera simple, como esta se ordena, se desordena y vuelve a ordenarse? ¡Que a lo positivo o negativo, le llámenos bien y mal, orden o desorden, armonía  o caos, equilibrio o desequilibrio, moralidad o inmoralidad, ética o sin ética, honradez o delincuencia, decencia o indecencia, etc., es lo de menos, y, ni siquiera esto son conceptos humanos, porque todo lo que el hombre sabe y descubre, es gracias a la inteligencia adquirida genéticamente del soplo divino de su Creador (Creación del hombre). Porque os aseguro que no resulta tan complicado de entender, ni siquiera para ningún ser humano medianamente inteligente, que el hombre ni su propia naturaleza se ha inventado a sí mismo, ni él ni su propia naturaleza inconsciente y automáticamente biológicamente natural, se ha podido crear a sí mismo. Ni siquiera en este tiempo donde presumiblemente y arrogantemente el hombre se cree tan inteligente y que parece que tiene tantos y tantos conceptos y conocimientos y adelantos científicos tecnológicos, pues con tanta presumida sabiduría y tanta y tanta ciencia, pues que sencillamente es incapaz de crearse a sí mismo tomando de la naturaleza los elementos básicos de la materia de que estamos constituidos. Es decir que presumiendo de tanta ciencia, ¿por qué vuestros sabios e inteligentes científicos, tomando tierra, aire, fuego y agua, que son los elementos básicos, crean un nuevo ser humano? ¿Acaso vosotros no sois más inteligentes y sabios que vuestras células, que son las encargadas de formaros a partir de un espermatozoide y un óvulo? ¿Acaso no sois más inteligentes que un espermatozoide masculino y un óvulo femenino? ¡A lo mejor es que ahora ocurre que también el espermatozoide y el óvulo, también tan solo son conceptos e inventos humanos!

 

¡Mirad yo no os tengo por tontos o estúpidos, pero la verdad es que lo consideráis y os parecéis! Pero yo sé perfectamente que aunque lo consideréis y parezcáis no sois así, si no que lleváis en vuestra genética los genes negativos, o genes de los ángeles caídos, o genética del mal, y que más que nada sois los malos de la película y que sirven para que los supuestos buenos despierten sus tendencias para equilibrar la balanza y devolver la armonía a la naturaleza humana y su mundo.

 

A todas estas cosas, busquéis los conceptos que le busquéis y miréis y remiréis, por vuestros microscopios, tan solo servirá para motivar a los que buscamos de equilibrar la balanza de la naturaleza, para reafirmarnos y reunir la fe, o el suficiente coraje, para de una vez unirnos y como si fuésemos la mano de obra más barata, ¡que lo somos! con la paleta de albañil en la mano, o la hoz del campesino, o con el remo marinero, arreglemos este derrumbe que habéis provocado con vuestras inconscientes y conscientes riadas y maremotos sociales que arrasan este mundo, para devolverle el equilibrio y la justicia. Y la justicia traerá la paz. Y la paz traerá el amor a nuestros semejantes. Y el amor a nuestros semejantes traerá la armonía social y la felicidad personal. Si estas cosas tan simples os resultan imposibles de entender, es porque tenéis el espíritu de contradicción y de desordenarlo todo a conciencia, porque este es vuestro afán y constituyen vuestras más profundas ansias y tendencias naturales.

Un cordial saludo de, Cristo Maestro Andar.

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