Un Gran Monte
El blog personal de Un Gran Monte

-A LOS PASTORES, SACERDOTES, PREDICADORES, RELIGIOSOS, GUÍAS…-

A LOS PASTORES, SACERDOTES, PREDICADORES, RELIGIOSOS, RICOS, POLÍTICOS, GUÍAS, Y DEMÁS RESPONSABLES SOCIALES, Y SEGUIDORES Y CÓMPLICES DE TODOS ESTOS.

A 19 de octubre de 2014.

 

¡Cuánta hipocresía en vuestras conferencias y vuestros discursos!

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La cruda verdad es que formáis parte de la prole y de sus afines, de todos esos descendientes malignos, que persiguieron a Jesucristo, y a los Mensajeros y Profetas de Dios, y los mandaron perseguir, encarcelar, torturar, matar y crucificar, cuando como en el caso de Jesús, decidieron con su malvado libre albedrío, soltar al delincuente Barrabás, que lo identificaba más con sus emociones, sentimientos, pensamientos, deseos y pasiones, con vuestros antepasados. No se identificaban lo más mínimo con Jesucristo, que daba verdadero ejemplo de vida a seguir según los Mandamientos de Dios. Y, de tal palo, tal astilla, porque vosotros sus descendientes y sus afines, seguís haciendo lo mismo hoy en día conmigo, y tratando de acabar conmigo, con mi vida, que todavía hace muy poco me habéis envenenado dos veces en dos días consecutivos, y participando gustosamente con todo tipo de persecución social, directamente o indirectamente por omisión, y por lo tanto, como cómplices. ¡Os aseguro, que en su tiempo, tampoco estos, se veían como delincuentes y rebeldes hacia Dios, sino que en su falsa fe, se creían muy creyentes, buenos, correctos, y, se veían a sí mismos, como personas que estaban haciendo lo correcto, lo que debían de hacer, lo que era mejor para ellos, lo que estaba bien, lo adecuado según las circunstancias, lo más propicio para sus vidas personales y sociales, lo más normal. ¿Cuántas veces tiene que repetirse la historia para que reflexionéis, para que penséis, para que toméis conciencia de la verdad y la justicia, y, para que comprendáis lo que Dios espera del hombre? ¿Os creéis que Dios, no está cansado de vuestras aptitudes hipócritas? ¿Acaso seguís tan convencidos de que vuestros comportamientos son los normales según lo que Dios Manda para que el hombre alcance el amor, la paz, la justicia y la felicidad social? ¿A quién pretendéis engañar víboras maliciosas, a Dios, o a mí? ¿Acaso una oveja pare víboras venenosas o corderos? ¿Tal vez una sociedad de verdaderos creyentes en Dios, puede parir esta realidad mundana de hipócritas, de mentirosos, de explotadores de sus semejantes, fornicadores, de ladrones, de asesinos y de toda clase de rebeldes hacia Dios? ¡No! ¡Simplemente una sociedad sana, o, verdaderamente creyente en Dios, no pare todo tipo de delincuentes y corruptos sociales! ¡Todos estos salen de vuestras entrañas! ¡Todos estos salen del fiel reflejo de quienes sois y de cómo sois! ¡Todos estos son el producto de vuestras educaciones y comportamientos reales! ¡Todos estos delincuentes son educados en vuestras escuelas, institutos y universidades! ¡Todos estos son el producto de una sociedad enferma! ¡Todos estos delincuentes son vuestros productos! ¡Todos estos son vuestros frutos! ¡Todos estos delincuentes sociales, delincuentes éticos, delincuentes morales, son lo que parís, son como vosotros, y así sois en verdad vosotros! ¡Y, que no lo queráis ver, aceptar o reconocer, demuestra que sois unos hipócritas, unos mentirosos, y constructores directamente o indirectamente, de la realidad enferma de las rutinas cotidianas!

 

¡Vivís instalados cómodamente y gustosamente, en un sueño verdadero de hipocresía, maldad y corrupción permanente, al cual, os habéis adaptado durante milenios y a través del tiempo mediante las generaciones, y al cual, os adaptáis permanentemente, y, permanentemente os engañáis a través de los siglos pensando que sois creyentes en Dios, y buenos observadores de sus Mandatos, y de buenos, humildes y servidores de lo que Dios espera del hombre, sin embargo, no sois más que de lo mismo, no sois más que todo aquello, que, lo que siempre ha estado en permanente desobediencia y rebeldía hacia nuestro Creador!

 

¡Os lo vuelvo a repetir! ¡Dios es bueno! ¡Pero Dios también es justo! ¡Y, por su Justicia, que no se doblega ante el mal y la corrupción, que seréis juzgados y condenados según está Escrito, y según Dios ha dicho! ¡Porque por muy bueno que sea Dios, no se puede doblegar, ni arrodillar, ni postrarse, ni permanecer indiferente, ante la permanente maldad que sois y los frutos que dais, y ante vuestra corrupción y permanente rebeldía a obedecer lo que Manda y desea para el hombre!

 

¡Dios ya se ha cansado de vuestra perenne aptitud a la cual os habéis adaptado confortablemente! ¡Y, Dios como aunque no lo creáis, no es tonto, sino que, es muy inteligente y no se le puede engañar, sabe que si no cambiáis, es porque no queréis! ¡Y sabe perfectamente mejor que vosotros mismos, como en verdad sois, y sabe muy bien y a la perfección, que vosotros, como buenos sufridores, como buenos y morbosos sádicos que sois, y que sobre estos estados del ser y estar, os habéis asentado y resignado, y por muchas mentiras y excusas con que os revistáis y os disfracéis, sabe muy bien que, os habéis acomodado a esta forma de ser y comportarse, y, no se os observa ganas de intentar cambiar, ni de modificar vuestros destinos! ¡Porque Dios avisó mucho y muy bien, que todo esto ocurriría, para que por lo menos tomáramos precauciones, tuviésemos temores, y así rectificar nuestras conciencias, nuestras éticas, nuestras morales, nuestras políticas, y nuestras sociedades corruptas! ¡Pero no lo hacemos, y en vez de eso, hacemos todo lo contrario, y con más rebeldía nos revolvemos, y hasta hipócritamente a Él, de ser cierto que exista para algunos, lo acusáis de todo cuanto mal acontece y sois responsables! ¡Y, todos, seáis religiosos, ateos, o no, participáis como buenos y formados cómplices, de la construcción de estas realidades, de estas sociedades, que son vuestros frutos, y de los cuales no podéis culpar a otros, porque son vuestros frutos, y, son la prueba de lo que sois, y son la evidente prueba que le sirve a Dios, para juzgaros y hallaros culpables y condenaros, según sus Justas Leyes! ¡Porque Dios aunque es bueno, no está por encima de sus Justas Leyes, porque por muy amoroso que sea, un buen Juez, no crea las Leyes para saltárselas a capricho, sino que, cuando quiere y lo desea, da buen ejemplo de su CUMPLIMIENTO, ya sea a través de su Mensajeros o Profetas, o, como Él lo prefiera hacer, para eso y por eso, es Dios Todopoderoso!

Cristo Maestro Andar.

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