Un Gran Monte
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-LOS EMBROLLOS INTELECTUALES RELIGIOSOS Y EL CÁNCER DE LA HUMANIDAD-

LOS EMBROLLOS INTELECTUALES RELIGIOSOS Y EL CÁNCER DE LA HUMANIDAD.

A 17 de octubre de 2014.

 

Sopla el viento sobre mi conciencia nublada por mis ojos empañados de tristeza y soledad, mientras mis pensamientos extraviados por las presiones visibles e invisibles de persecuciones fatales, me buscan en la inmensidad del cielo de mi alma. Porque sé que estás ahí.

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Porque te percibo con mis sentidos atrofiados de tanta vida común. Porque te siento con mis emociones atontadas de lo mío. Porque te veo y oigo, con los ojos de lo mundano, y los oídos de los cuchicheos y rumores, que provocan las vivencias rutinarias de todos nuestros cotidianos temores. Todas estas cosas apartan mi conciencia de Ti. Todas estas cosas me alejan de Ti. Y con razón me siento culpable. Y con razón me siento perdido. Y con razón me resisto. Y con razón sé que me dejo arrastrar por la fuerte corriente de la vida humanamente social que me empuja lejos de la mano que Tú extiendes con cariño hacia mí, mientras mirándote me alejo con pena, dejándome vencer por las olas que golpean en la escollera de mi alma abatida. Pero mi humilde conciencia no te culpa a Ti, de mi debilidad. Pero mi humilde razón sabe que Tú, no eres el culpable de mis debilidades y derrotas, ante mi falta de valor y fe, para asirme a tu Mano extendida, y, también sé que, las persecuciones, presiones y maldad ajena, tampoco son excusa, para mi debilidad y abatimiento, que levantan muros de fuerza y contención, a los que yo sumo cemento e hierro. Más mi Dios, yo no te culpo a Ti de mi debilidad, de mi falta de coraje y fe, porque sé que soy yo, el que falla en sus tiernos intentos de alcanzar tu Mano extendida. Y a pesar de todos mis ignorantes conocimientos, sé que Tú, no eres el responsable de la falta de una lúcida decisión errónea de mi libre albedrío. Al menos mi Dios, intento no engañarme pensando que los demás o Tú, tenéis la culpa de mí falta de valor y fe. Reconozco mi Dios mis debilidades. Más el saber, la razón, el conocer, o la ignorancia, no son obediencia, no son el CUMPLIMIENTO, ni son el hacer. Más el hablar, charlar y predicar, no son el CUMPLIR Y OBEDECER. Más Obedecer y Cumplir para mí, es diferente, no es sacar un diez, sino sacar un trece. Porque trece es el destino con que me has revestido. Porque trece es con la responsabilidad con que me has creado desde el principio de este mundo. Porque trece es Tú responsabilidad, y porque tu responsabilidad, es mi carga, es la responsabilidad que has puesto sobre mis hombros. Yo lo entiendo, y también comprendo que esto, no es necesario que nadie lo comprenda, y mucho menos, es necesario que nadie lo acepte, porque esta es Tú Voluntad, me guste, o no me guste. Me agrade o no me agrade. O, guste, o no guste. Porque estas cosas, Tus Cosas, no son negociables, ni necesitan supervisión, ni consejo humano, ni participación democrática humana, porque es Democracia Universal. ¡No es democracia local o terrestre! Y, porque, aquí no están en juego, las normas, leyes y justicia humanas, sino las Normas, Leyes y Justicia Universales. Y, estas Cosas, se quieran comprender o aceptar, no es competencia humana, sino, de Competencia de seguridad de la guarda de la armonía y el orden Universales, donde unos pocos no pueden obligar a aceptar lo que compete a Todos, por muchas razones políticas, económicas, sociales y religiosas, que esos pocos (humanos), quieran imponer a una mayoría Universal, que es la que tiene la verdadera responsabilidad sobre toda vida que crean en todos sus mundos, y, ¡la mayoría Universal, tiene como supremo Rey, y, Hacedor y Creador, a Dios! No existe mayor Autoridad que la de Dios. Porque de Dios parte toda vida. Y porque toda vida depende de Dios. ¿Quién más interesado entonces que Dios, para salvaguardar la vida, y para que la vida sea eterna? ¡Qué estas Cosas, las queráis comprender o aceptar, no tienen importancia para Dios! ¡Porque Dios no se guía, por vuestros criterios locales, ni por vuestros instintos, ni por vuestros sentimientos, emociones, pensamientos, ni pasiones, ni deseos, particulares! ¡Sino que Dios se guía, y, es Guía, de la supervivencia Universal de la Vida! ¡Y para la supervivencia Universal de la Vida, Dios nos dio unas Normas, Orientaciones y Mandatos, a seguir, y que no se deben desobedecer, transgredir e incumplir, porque son Leyes Básicas, para que la vida más inteligente, que la simple vida mineral, vegetal o animal, NO se convierta en una herramienta que pueda convertirse en un arma, o en un cáncer, que ponga en serio peligro, o, que aniquile la Vida! ¡Y, como toda vida depende y es de Dios, es de su propiedad, tiene el deber, la obligación y la responsabilidad, de tomar las medidas adecuadas y que crea necesarias y convenientes, y tiene la verdadera Legalidad Universal para tomar, la última decisión, la última palabra, la última responsabilidad, y, además tiene el Poder para hacerlo! ¡Y porque, también además ha sido Él, el principio de toda Vida, Él es el más interesado en que la vida se desarrolle y jamás sea aniquilada, por ninguna otra democracia que surja por sus propios criterios inconscientes, que puedan poner en peligro la eternidad de la Vida! ¿Os parece mal, o inadecuado, que la Vida (Dios), nos imponga sus sanos deseos de salud? ¿Os parece mal, que si la mayoría de la humanidad, se convierte en un cáncer, Dios quiera erradicarlo, operarlo de su Ser? ¿Os resultan estas Cosas incomprensibles y difíciles de entender? ¡No! ¡A la mayoría no os resultan difíciles de comprender, sino de ACEPTAR! ¿Acaso el cáncer, por mucho que lo entienda y comprenda, va aceptar fácilmente que tiene que ser curado y eliminado? ¿Os extraña ahora, que vuestros ricos, mandamases, dirigentes, sean religiosos o no, vayan a aceptar que, son un cáncer social para la vida Universal, que Dios va a erradicar, que Dios tiene que curar y eliminar de su Ser? ¡Por mucho que lo entiendan, jamás lo aceptarán, ni participarán dócilmente, ni querrán ser curados, porque solo saben disfrutar de la vida como cáncer, y si no hacen y viven como cáncer, su vida no tiene sentido! ¡Y, para ello, engañarán a muchos, y arrastrarán a muchos a convertirse en cáncer. Porque este cáncer ha crecido mucho y se ha extendido tanto socialmente, que ocupa todas las áreas, e instituciones oficiales o no, de la humanidad, y, por supuesto ha penetrado este cáncer en las cúspides de todas las religiones, sectas, doctrinas y creencias! ¿Acaso hay que ser muy inteligente o listo, o estudiado, para ver y oír, y sentir, o pensar, que el revestimiento de todo el tejido humano que nos rodea se ha convertido en un cáncer egoísta que devora la vida y descaradamente desea acabar con ella? ¿Acaso hay que ser muy listo, o inteligente, etc., para comprender que, la mayoría de los seres humanos se han convertido en una enfermedad incurable, que no desea ser curada? ¿Quién puede sentirse bien y a gusto, y haciendo lo que debe, y haciendo lo que cree que es justo, y disfrutando con lo que hace, robando, matando, explotando a sus semejantes, convirtiendo en leyes democráticas, la mentira legal, el robo legal, la muerte legal, las guerras y las matanzas legales, y ha legalizado las injusticias como norma de vida, y ha legalizado democráticamente atacar la salud de la vida, y, democráticamente ha legalizado atentar contra la eternidad de la vida? ¡Tan solo un cáncer puede convertir en democracias estas cosas! ¡Tan solo un cáncer puede aceptar su animosa participación en todo lo que está haciendo para cumplir con sus deberes rutinarios y quehaceres cotidianos, sin importarle nada más, ni el futuro, ni la salud de la vida, ni la eternidad de la vida! ¡Porque cuando el cáncer está en un cuerpo, su meta, y toda su laboriosidad consciente o inconsciente, es extenderse hasta ocupar la suficiente extensión dentro de ese cuerpo, para que este perezca, restándole importancia, a todo lo demás, aunque con ese cuerpo, también el cáncer perezca! ¡Porque el cáncer hace lo que debe y sabe hacer, sin importarle las consecuencia, ni su destino! ¿Comprendéis ahora, el por qué, a los ricos, los poderosos, los religiosos, y demás responsables sociales, no les importa poner remedio al tejido social humano enfermo y corrupto? ¡No les ponen remedio, porque ellos son el cáncer y quienes provocan toda la enfermedad social y toda la corrupción humanas, y hacen lo que mejor saben hacer, y, se comportan como lo que son, como un buen cáncer, aunque para ello, tengan que engañar, mentir, y, simular y fingir,  que las células cancerígenas, son lo mejor, lo más adecuado, lo más evolucionado, y lo más saludable!

 

Muchas veces, me dan pena todas esas gentes, que revestidas de supuesta fe en Dios, llenan los foros, chats, religiones, etc., y se dejan guiar, engatusar o engañar, por células cancerígenas. Pero Dios me ha dado la suficiente lucidez para comprender que, el cáncer no puede infectar una célula sana, si esta, no le abre sus defensas y le permite llegar a su núcleo, o sea a su corazón. Y que si, el cáncer ha llegado al corazón de estos supuestos creyentes en Dios, es porque ya están infectadas y forman parte también del cáncer, aunque no tengan conciencia de que son un cáncer, de que son el cáncer de la Vida, y hacen lo mejor que saben hacer, colaborar animosamente con su fe cancerígena y trabajar como cáncer, y creer también, que Dios es cáncer. ¡Y, Dios no es cáncer, porque Dios es la Vida, y porque Dios es el creador de la Vida! ¡Y, porque Dios, crea la Vida, para que supere eternamente a todos los cánceres que existen y puedan llegar a existir! ¿Podéis comprender estas cosas que os digo? ¡Si no las podéis comprender, y aceptar y ser fieles a Dios, es porque ya sois cáncer y formáis parte de esta mortal enfermedad universal! ¡Más algunos, aunque estén infectados de cáncer, si reconocen que están enfermos, y luchan desesperadamente, y perseveran y resisten hasta el fin, serán salvos, serán sanados, porque así está Escrito, y porque así nos lo ha prometido Dios!

 

 

Todos tenéis vuestras razones, que son las razones de hombres. Más las razones de los hombres de hoy sean cuales sean sus religiones, sectas, doctrinas y creencias, no son las razones verdaderas de los profetas y mensajeros de Dios, inspirados y guiados por Dios mismo. Sino que, han pasado a ser religiones, sectas, doctrinas y creencias, basadas en los intereses de hombres que protegen sus pertenencias materiales, estatus sociales, y privilegios mundanos, y que nada tienen que ver, con servir a Dios y tratar de cumplir todos los días de nuestras rutinarias vidas con las Sagradas Escrituras. Y Estas, las habéis convertido en una mezcla indescifrable y misteriosa, e incapaz de ser entendidas con sencillez y cordura, y, Dios, no hace las cosas tan misteriosas e ininteligibles. Y, Dios, no hace las cosas tan sutilmente difíciles de entender y comprender, de tal manera que, tan solo los más listos, los más altos intelectuales y sabios de turno, sean capaces de descifrar. Sino que Dios es justo.  Sino que Dios es bueno. Y Dios en su santa sabiduría y justicia, pone al alcance de humildes, analfabetos y pobres de espíritu, sus mensajes, y orientaciones, para que todos, absolutamente todos, si así lo deciden en su libre albedrío, alcancen la salvación, y tengan las mismas oportunidades de salvarse. Y para ello, ha resumido de una forma clara, sencilla y humilde, todas las Sagradas Escrituras, en sus DIEZ MANDAMIENTOS DE LA LEY DE DIOS. Y, para hacerlo todavía muchísimo más sencillo, y humildemente más fácilmente de entender y comprender, y al alcance de cualquier mentalidad, por muy simple que sea, todavía ha resumido mucho más su DIEZ MANDAMIENTOS, EN DOS, A TRAVÉS DE JESUCRISTO, como son: “Amarás a Dios tu Señor, con todo tú corazón, con toda tu alma y con toda tu mente”.  Y, “AMARÁS A TUS SEMEJANTES COMO A TI MISMO”.

 

Pero es igual, como Dios ponga tan CLAROS, tan LIMPIOS, y los ponga de FÁCIL, y SENCILLOS, sus MENSAJES, SUS ORIENTACIONES, SUS MANDAMIENTOS, SUS CONSEJOS, para que el hombre pueda cumplirlos y seguirlos. Porque siempre el hombre para no seguirlos y desviarse, y, esquivarlos, busca los más recónditos y maliciosos caminos, para revestirlos de misteriosos, de intelectuales y supuestamente tan sabios, y profundos, e incomprensibles, para, confundirse consciente o inconscientemente así mismo, y para confundir y aletargar permanentemente a sus semejantes afines, huyendo así de la verdad, y de la obediencia a Dios, por egoísmo y beneficio mundano, y por ir tras sus vulgares intereses muy particulares que por cotidianos, ya le son rutinarios, y apartando de sí, y de sus semejantes, la humilde y sincera verdad, de lo que realmente Dios quiere y desea para que el hombre alcance la justicia, la paz, el amor y la felicidad social, y, huyendo y ocultando detrás de una frontera inaccesible, la obediencia humilde hacia Dios, y, de lo que nos conviene para serle fieles y al mismo tiempo, huyendo de lo que realmente nos llevaría a ser felices personalmente, colectivamente, socialmente, religiosamente, políticamente, económicamente y espiritualmente, como sería si todos los días nos esforzáramos un poquito, nada más que un poquito, en cumplir sus MANDAMIENTOS DE LA LEY, qué, para ponérnoslos más fáciles y cómodos de CUMPLIR, nos los ha resumido a través de Jesucristo en DOS. Más, por mucho que Dios resuma, facilite y nos haga las cosas más simples, está visto que, somos nosotros los que no queremos obedecerle, y pongamos cada vez más empeño en desviarnos, y, añadir más y más complicaciones y misterios, y, en vez de seguir sus pasos cada vez más fáciles de andar, hacemos voluntariamente y gustosamente, todo lo contrario, y con más saña nos rebelamos y cedemos, ante el peso abrumador de nuestros más bajos instintos, deseos, sentimientos, emociones, y  pasiones, de nuestros cuerpos animales, que son los que nos dominan con sus poderosas fuerzas. Fuerzas y poderes, que nos derrotan una y otra vez, en el campo de batalla cotidiana de nuestras rutinarias vidas.

 

¿Todavía vais a buscar más excusas? ¿Todavía pretendéis poner más y más trabas, y buscar más misterios donde no los hay, con tal de revestir sus fáciles, sencillos y humildes Mandatos, para que seamos por fin libres de nuestras ataduras animalescas, con que aprisionan nuestro espíritu las emociones, sentimientos, pensamientos, deseos y pasiones, de nuestros cuerpos materiales, y así, desviar nuestra atención diaria, PARA NO CUMPLIR SUS MANDAMIENTOS? ¿A quién pretendéis engañar, a Dios, o, a los que como vosotros son? ¡Porque tan solo os engañáis a vosotros mismos, y a los que como vosotros son, al desviar la atención de vuestras conciencias, y complicar hasta lo imposible, lo que es bien sencillo y fácil de entender, y comprender!

 

Estas cosas, nos dan a entender y a comprender a los humildes de la Tierra, que vuestras sabidurías, intelectualidad, teologías, títulos universitarios, guías, y profesionalidad, como sacerdotes, estudiosos, religiosos, sociólogos, políticos, responsables sociales, y, creyentes, no es la que conduce a Dios, ni a sus CAMINOS, ni a entender a Dios, ni a OBEDECER A DIOS, sino, que, lo embrolláis todo de tal manera, que os conduce cada vez más, a esquivar maliciosamente, la obediencia sencilla y humilde hacia nuestro Creador.

Cristo Maestro Andar.

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